El aceite de coco neutro se obtiene a partir de la pulpa seca del coco, conocida como copra, que se produce mediante el secado del fruto al sol o a través de procesos controlados de deshidratación.
Este aceite pasa por un proceso de refinado, blanqueado y desodorizado, por lo que no presenta aroma ni color, lo que lo convierte en una opción versátil para diferentes preparaciones.
Se utiliza comúnmente como alternativa al aceite de girasol o a la manteca, siendo ideal para freír, saltear o cocinar distintos alimentos. También puede consumirse directamente, aportando grasas que contribuyen al valor nutricional de las comidas.